Tanto de día como de noche, los ocupantes del nuevo Citroën C3 habitan en una burbuja de luz: natural, gracias a las numerosas superficies acristaladas, y artificial, con las diferentes fuentes de luz distribuidas en el interior del habitáculo.
La iluminación ambiental modulable, disponible en la guantera y cerca del suelo en la parte delantera, participa en esta iluminación tenue y acogedora de noche. Y si está provisto del parabrisas Zenith (y del pack Zenith), el nuevo C3 equipa una hilera de tres diodos LED blancos, que iluminan la zona central de la consola.