Ecológico: permite una reducción del 20 al 25 % de las emisiones de CO2 con respecto a la gasolina y no emite ni óxidos de azufre, ni plomo. Es ya utilizado como carburante por más de cuatro millones de vehículos en el mundo.
Económico: su precio es generalmente competitivo y menos caro que la gasolina o el diesel. Además, los incentivos y ventajas fiscales son numerosas para los procesadores de vehículos GNV.
Seguro: el GNV es más ligero que el aire y se disipa con rapidez en caso de fuga sin formar una banda explosiva o inflamable. No tiene ninguna restricción con respecto al acceso a los aparcamientos subterráneos. Todos los vehículos Citroën con GNV están homologados y dotados de los dispositivos de seguridad más evolucionados.