TECNOLOGÍA CREATIVA
A bordo del Concept Citroën Lacoste, la tecnología se enmarca en un registro lúdico y subraya la aparente paradoja entre maestría conceptual y tono desenfadado. Este modelo no posee, propiamente hablando, un techo fijo; en su lugar, enarbola una estructura en forma de “T”, que se fija en el parabrisas para prolongarse hasta el maletero. Verdadera espina dorsal de este modelo, su funcionalidad es múltiple. Además de servir de ayuda para instalarse a bordo del coche, esta “T” acoge una capota autoinflable, que se despliega a lo largo de esta estructura, para formar un techo no rígido.
En la misma línea, la moldura del salpicadero se convierte en la pantalla de información del coche. Sirve de soporte para mostrar las informaciones de conducción, como la velocidad o también indicaciones de dirección. Detrás de esta apariencia muy ingenua se encuentran las tecnologías más recientes.
Incluso los faros delanteros y los pilotos traseros de este concept car se hacen discretos hasta volverse invisibles. Disimulados bajo la piel azul marino del vehículo, no se hacen visibles hasta que entran en acción. Además de una sobriedad visual aparente, esta idea permite una puesta en escena única y mágica de las funciones de iluminación.