Gracias a un comportamiento en carretera ejemplar, el agrado de conducción y la tranquilidad al volante son posibles en el Citroën Grand C4 Picasso:
- Los sofisticados trenes rodantes, heredados del C4, atenúan eficazmente los efectos de las irregularidades de la calzada.
- La suspensión neumática trasera, según el nivel de equipamiento, permite conservar un plano de carga y altura de carrocería constante cualquiera que sea la carga.
- De serie, el sistema ESP (Electronic Stability System) garantiza el mantenimiento de las trayectorias.