A bordo del Citroën Grand C4 Picasso, la tranquilidad está garantizada por una insonorización realmente eficaz:
- La superficie acristalada laminada -presente, en particular, en el parabrisas- está constituida por dos hojas de vidrio y una tercera de plástico, con el fin de limitar la entrada de ruidos.
- Una doble barrera de juntas garantiza la estanqueidad acústica de las puertas.
- Los ruidos emitidos por el propio vehículo son silenciados en su origen por materiales absorbentes, por ejemplo, al nivel del compartimiento del motor.
- Dispositivos hidráulicos, a nivel del tren trasero, permiten limitar los ruidos de rodadura y de percusión al pasar sobre obstáculos.