Más allá de las prestaciones de cada motorización, el balance medioambiental del DS3 es el resultado de un trabajo exhaustivo sobre el peso del vehículo, en el transcuro del cual los ingenieros han buscado todas las posibilidades de aligeramiento.
La utilización masiva del cálculo digital para su definición y los test realizados a las distintas piezas han permitido optimizar cada componente, tanto en su peso como en su calidad técnica.
Con este control sobre la masa y una aerodinámica optimizada (Cx de 0,31), el DS3 garantiza una gestión inteligente del consumo y, por tanto, de las emisiones de CO2.