El habitáculo cómodo y señorial del Citroën C5 es una verdadera invitación a salir de viaje.
Todos los componentes del habitáculo, del salpicadero con su consola central, sin olvidar los paneles de las puertas, se distinguen por un diseño muy característico.
Los materiales elegidos y los equipamientos están especialmente cuidados; hay elementos decorativos de laca, inserciones cromadas, metal auténtico, tapicerías en piel, acolchados, etc.
Numerosos guarnecidos interiores se ofrecen en cuero integral (en los asientos, los paneles de las puertas, la consola central y la parte alta del salpicadero); su apariencia distintiva y refinada es característica de un coche de gama alta.