Publicidad innovadora

Citroën y la publicidad son inseparables.
Desde sus orígenes, la Marca ha sabido explotar la publicidad bajo todas sus formas.
Ochenta y seis años separan su primer anuncio publicado en la prensa de la película Citroën C4 "The Dancer", León de Bronce en 2005 en Cannes y mejor puntuación en el Palmarés Ipsos de la Publicidad 2005.
Por supuesto, según la época, los formatos de la publicidad evolucionan. No obstante, la voluntad de dar a conocer y reconocer la marca y sus valores (estilo, comodidad, innovación) traspasa las fronteras y permanece a través de las numerosas creaciones.


André Citroën, padre de la publicidad del automóvil

La gran saga publicitaria comienza en 1919. André Citroën no espera para publicar la partida de nacimiento del famoso 10 HP Tipo A. Con meses de anticipación, los periódicos anuncian, a toda página, la salida del primer coche francés construido en gran serie. Además de ser uno de los precursores de la producción industrial de automóviles, André Citroën consigue otro de sus grandes logros: inventar la comunicación de masas.

La ilustración y la valla, firmados por artistas de renombre, son los primeros soportes de publicidad utilizados por Citroën.
No podemos referirnos a estos momentos pioneros sin recordar la creatividad de Pierre Loüys a quien, desde 1920, se le confía la dirección artística de las fotos y la publicidad Citroën. Firmará un número considerable de anuncios que destacarán los modelos de la gama y los nuevos servicios ofrecidos a la clientela.

Citroën por todas partes


André Citroën, hombre de comunicación tanto como industrial, no se contentó con el anuncio para promover la empresa y sus productos. Supo desarrollar nuevos medios de comunicación. Funda entonces un servicio de creación publicitaria y su propia imprenta: André Citroën Editeur. Desde 1921, utiliza el mailing y envía catálogos y publicidad a decenas de millares de clientes potenciales, clasificados en archivos. Este interés en mantener lazos estrechos con su clientela está presente, todavía hoy, en los valores fundamentales de la Marca.

Todos los medios, los más innovadores, los más llamativos, son utilizados con el fin de aumentar la notoriedad de la marca y de sus modelos. André Citroën añade así a su impulso modernista y a su admiración por los más rompedores, un sentido innegable del impacto publicitario y de la puesta en escena. Como la famosa invitación a Lindbergh a la fábrica de Javel, en 1927, después de su travesía del Atlántico. Los periódicos titularán entonces "Lindbergh en casa de Citroën", asociando la marca con la gloria del aviador.
Su gusto por la aventura y la apertura al mundo encontrará su expresión plena con la Travesía del Sáhara (1922) y los célebres Cruceros Negro (1924) y Amarillo (1931) Con ellos, la Marca viajaba y hacía soñar al público.
André Citroën pensaba también en su futura clientela. Su objetivo era que todos los niños aprendieran a decir "papá, mamá, Citroën". Desde 1923, lanza una gama de juguetes entre los que están los famosos "Citroënettes", que reproducen fielmente los modelos de la gama.



Las grandes creaciones gráficas

Tras el paréntesis de los años de la posguerra, la publicidad hace su reaparición con el DS con el objetivo de destacar su estilo y sus innovaciones. Se apoya en catálogos que son verdaderas obras de arte, síntesis rigurosas y brillantes entre el producto y su imagen. Hasta finales de los años 60, la agencia Delpire acude a los mejores artistas, dibujantes y fotógrafos para realizar creaciones gráficas que presentan, con un talento sin igual, el 2CV o el DS.
A partir de los años 80, la publicidad Citroën toma una nueva dimensión "producto" en un sentido más global y convierte al coche en la estrella, el protagonista. Se resaltan aún más las cualidades del producto. Así, en un famoso spot filmado en 1985, el Visa GTi es catapultado sobre el portaviones Clémenceau. Después de una espectacular inmersión, el Visa resurge de las aguas encima de un submarino.
Los valores de la marca son destacados por el gran cartelista Savignac, cuya obra pone en escena, a las mil maravillas, a los chevrones. Afirma que: "La imagen fija pone en movimiento el espíritu". Va a realizar una serie de anuncios memorables, plenos de poesía, sobre el tema y el eslogan: "¡Adelante Citroën!".
Cada nuevo modelo es una ocasión de iniciar una nueva saga publicitaria. En 1987, cuando el AX baja la Gran Muralla China, el Sr.Xu, el viejo chino, dice: "¡Genial!", idea que resuena desde entonces en todas las memorias, proyectando la Marca hacia nuevos y grandes horizontes.


Citroën publicidad rompedora


El objetivo de la estrategia publicitaria, inconformista y conquistadora, de André Citroën siempre fue desarrollar la notoriedad de la marca y de sus productos, destacando, ante todo, los puntos fuertes de los modelos que, además, centran y despiertan el interés del público. En 2000, esta estrategia vuelve a estar más que nunca de actualidad con un ballet increíble de robots alrededor del Xsara Picasso, con la música de Pink Martini "Je ne veux pas travailler". Esta época corresponde a una renovación de la Marca: un nuevo estilo llega con los modelos de la gama compacta como C2, C3 y C3 Pluriel, que renuevan la oferta de Citroën y suponen un gran éxito comercial.
En 2005, la línea publicitaria adoptada por Citroën explota todavía más este espíritu de innovación con el spot "C4 Dancer". Como en otras épocas, Citroën contrata a los mejores creativos y a los mejores técnicos y los pone al servicio del posicionamiento publicitario del C4, "El poder de la tecnología". El anuncio obtiene diversos premios y el C4 una notoriedad sobresaliente.