Carrocería todo aceroAl principio de los años 20, en Europa, la costumbre era construir las carrocerías de madera cubiertas de tablas de finas láminas de acero o, con menos frecuencia, de aluminio. Las carrocerías totalmente metálicas se realizaban sólo en algunas unidades como ejercicio de estilo, porque la producción en serie no estaba muy desarrollada.
Sin embargo, André Citroën vio rápidamente las ventajas que representa una carrocería toda de acero. La carrocería de madera soporta la misma fatiga que el chasis y se deteriora generalmente más rápido. En cambio, una carrocería de acero es más robusta, más espaciosa y más fácil de mantener, resultando al mismo tiempo más elegante. Es menos deformable y más resistente al fuego. Además, la seguridad es máxima gracias a la resistencia del acero a los choques; la visibilidad aumenta gracias a la finura de los montantes y se facilitan las reparaciones.
Esta técnica fue aplicada en primicia europea sobre el Citroën B10 en 1924.