Buenos días
: Accede a tus datos personales
Quiero un Citroën
Configurador
Turismos
Comerciales
Vehículos de ocasión
Concesionarios
Servicios y Accesorios
Servicios Postventa
Accesorios
Empresas/Profesionales
Alquiler (National ATESA)
Seguro Auto
Contáctanos
Pídenos un catálogo
Prueba un Citroën
Atención al cliente
Danos tu opinión
Registro Newsletter
CitroeNews
Actualidad
Sport
CitroenManía
Glosario Motor
Sobre Citroën
Empresa
Historia
Innovación
Prototipos
Medio ambiente
Zona de ocio
Citroën TV
Fototeca
Postales Virtuales
Salvapantallas
Fondos De Pantalla
Prensa
Home
Sobre Citroën
Historia
Innovación
Carrocería todo acero
André Citroën
El hombre
El visionario
Sus métodos revolucionarios
Citroën en la historia
1919-1929
La empresa
Los modelos
1930-1939
La empresa
Los modelos
1940-1949
La empresa
Los modelos
1950-1959
La empresa
Los modelos
1960-1969
La empresa
Los modelos
1970-1979
La empresa
Los modelos
1980-1989
La empresa
Los modelos
1990-1999
La empresa
Los modelos
2000-2008
La empresa
Los modelos
Mítico-Clásico
2CV
DS
Diseño
Tecnología
Misión oficial
DS para todos
A través del mundo
Publicidad innovadora
Musa de las artes
SM
Conservatorio
La aventura
Travesía del Sáhara
Crucero Negro
Crucero Amarillo
Raid París-Kabul
Raid África
Operación Dragón
Raid Berlingo
Innovación
Tracción delantera
Suspensión hidroneumática
Motor flotante
Frenos de disco
Carrocería todo acero
Insólito
Publicidad
Zoom
Zoom
Carrocería todo acero
Al principio de los años 20, en Europa, la costumbre era construir las carrocerías de madera cubiertas de tablas de finas láminas de acero o, con menos frecuencia, de aluminio. Las carrocerías totalmente metálicas se realizaban sólo en algunas unidades como ejercicio de estilo, porque la producción en serie no estaba muy desarrollada.
Sin embargo, André Citroën vio rápidamente las ventajas que representa una carrocería toda de acero. La carrocería de madera soporta la misma fatiga que el chasis y se deteriora generalmente más rápido. En cambio, una carrocería de acero es más robusta, más espaciosa y más fácil de mantener, resultando al mismo tiempo más elegante. Es menos deformable y más resistente al fuego. Además, la seguridad es máxima gracias a la resistencia del acero a los choques; la visibilidad aumenta gracias a la finura de los montantes y se facilitan las reparaciones.
Esta técnica fue aplicada en primicia europea sobre el Citroën B10 en 1924.
<<Frenos de disco